INOCENCIA INTERRUMPIDA
Mi historia de supervivencia al abuso sexual infantil
¡Denuncia el maltrato infantil en Chile!
 
Mi Historia (1a parte) Mi Historia (2a parte) Carta a Mi Agresor Carta a Mi Madre Después del Abuso Me Perdono... Yo Necesito... He Aprendido... Mis Agradecimientos
Definición del ASI Estadísticas Causas del ASI Consecuencias en los Niños Mitos y Verdades Abuso Sexual en Chile
Abusos Intra y Extrafamiliares Familias Abusivas El Incesto Agresores
Reacciones al Abuso Autolesión Desórdenes Alimenticios Flashbacks Pesadillas PTSD Rabia Vergüenza
Terapia Proceso de Sanación Romper el Silencio Perdón, Dolor y Sufrimiento Palabras de Aliento Para Disfrutar el Día a Día... Ellas Sobrevivieron Testimonios de Sobrevivientes Películas Oraciones Para Sobrevivientes
Prevención del ASI Detección del ASI Las Primeras Intervenciones Resiliencia e Intervención Para los Servicios de Urgencia
de los Niños de las Sobrevivientes de Quien se Autolesiona
Material Para Sobrevivientes Enlaces Relacionados Bibliografía y Recursos Material Para Webmasters


Testimonios de Sobrevivientes

Título: Aprendiendo a Llorar
Autor(a): Isabel
Fecha: 23 de Junio de 2008

Llevo 8 meses en terapia y no pensaba que esto iba a ser tan duro. Los primeros meses estaba y me sentía más o menos bien, pensando que sólo necesitaba hablar del tema y sacarlo fuera para poder continuar con mi vida. El proceso de sanar me está afectando todas las áreas de mi vida y a veces creo que estoy jodida para siempre, que me he quedé tarada desde el momento en que mi abuelo abusó de mí y que haga lo que haga no hay vuelta a la normalidad.

En estos meses de terapia he sido mucho más consciente de mis sentimientos de miedo, tristeza y de ese gran agujero negro que siento dentro y que no tiene ni fondo ni final. No se cuándo todo esto va a parar o a sanar, yo creo que nunca. Mi terapeuta sonríe a todas estas dudas que planteo sobre mi proceso y me dice que voy por el buen camino, que cada uno tiene su proceso. ¡¡¡Puta mierda de proceso!!! ¡¡¡Quiero que esto se acabe ya!!! Pero no creo que nunca se vaya a parar o a acabar. Creo que por mucho que haga y que me esfuerce por superar, estoy tocada para siempre. Tengo una niña dentro que no siente otra cosa más que tristeza. Esa niña llena de tristeza se remonta a antes y a después del abuso. Tanto antes del abuso, como después de abuso, estaba jodida de necesidad. Necesidad de calor de madre, de protección de madre, de atención, de sensación de seguridad y protección.

No recuerdo que mi madre de pequeña me abrazase... que me consolase… que me quisiese… casi todos los recuerdos que tengo de madre es gritándome, corriendo detrás de mi con la zapatilla, o yo llorando para que me hiciera el mismo caso que a mi hermano. Ni siquiera el día que le confesé el abuso, dos días después de que pasara... mientras se lo contaba y yo me abrazaba a ella llena de lágrimas, ella ni una sola vez, puso sus abrazos alrededor de mí. Yo la abrazaba a ella luchando por salir del miedo y del shock y ella de nuevo no me protegió ni me devolvió ni un solo de los abrazos que yo la di.

La culpo de tantas cosas a mi madre… Que se me hace difícil al día de hoy estar cerca de ella, aguantar sus excentricidades y su demanda constate de que la ayude. ¿¿¿Que la ayude a que??? ¿¿¿A aguantar de ella todo lo que ella no se atreve a enfrentar??? Lo siento mucho madre, no me queda energía para sujetarme a mi y a ti al mismo tiempo. Mi terapeuta me dijo en la ultima sesión que los niños que son abusados es porque en la mayoría de las ocasiones tienen una parte del vulnerabilidad que el abusador ve, intuye o se atreve a intuir. El por qué mi abuelo abuso de mí es una de las razones que me ha castigado la cabeza durante años, supongo que vio algo. Vio el momento, la oportunidad y mi necesidad de atención. Él me dio atención esa tarde, durante ese verano, y yo supongo que estaba encantada con que alguien me hiciera caso… Porque en mi casa, con mis padres, yo era una sobra. Mi hermano ha sido y sigue siendo el centro de todo. Para él lo bueno… para mí lo malo… lo usado… Y si protestaba por esto era una niña mala, sin respeto y caprichosa.

Al día de hoy cuando voy a la casa de mis padres me dicen que no me coma el yogurt de chocolate si sólo queda uno, porque es para mi hermano. Hermano que es 4 años mayor que yo, y que el muy hijo de puta… Jamás me ha ayudado a nada… Sólo me ha ayudado a asegurarse que mi papel de segundón se perpetuase a lo largo de los anos. En mi casa dicen que soy la rebelde, la mala, la que no se adapta… Fuera de mi casa no tengo problemas para relacionarme con amigos, conocer a gente, tener un buen trabajo, ayudar a otros y vivir mi vida tranquila . En casa de mis padres todo son angustias. Para sentir calor de hogar, puedo ir casi a cualquier sitio (mi propia casa, la casa de mis amigos, vecinos….), menos la casa de mis padres. Hora y media en esa casa y me ahogo… tengo que salir o abrir al menos una ventana…

Hace unas tres semanas, me paso algo que me asustó mucho. Después de dos sesiones de relajación y de conectarme con mi niña interior, estaba en casa con mi novio, hablando de cuál iba a ser nuestro futuro… si rompíamos si nos comprometíamos…. Y de repente sentí una cosa enorme que subía por mi estómago, hasta la garganta… y comencé a llorar y a gritar. No quería que Hugh, mi novio, me viera, así es que me fui a una de las habitaciones y con una almohada en la boca me puse a retorcer en la cama y a llorar con un dolor tan enorme… que me asusté mucho. Hugh se asustó también, pensaba que era su culpa…. Pobrecito… A veces no sabe qué hacer con mi historia y tampoco sabe qué me pasa o qué es lo siguiente que me va a pasar y yo me siento culpable porque pienso y siento que estoy tarada y que él se merece a una mujer a su lado que esté sana y no a mí.

No sé cuánto tiempo llore, me sentía hinchada, negra, triste… Creo que no hay solución para mí. Estaba jodida antes del abuso, y el abuso me remató. Pasado el berrinche no tenía energía para nada… Al día siguiente me desperté, Hugh estaba todavía en la cama y tomando el vaso de café… me pasó lo mismo. La bola me subió por el estómago y el resto fue de nuevo llanto, dolor y gritos. Me sentía desbordada, sin limites… Creo que he hecho el ejercicio de mirarme a mí de niña y la mierda que he visto ha sido de echarse a temblar. Después del fin de semana, hice algo que nunca he hecho: llamar a mi terapeuta y pedirle una cita de urgencia. Le conté lo que me había pasado... Se emocionó, empezó a aplaudir y me dijo… ¡¡¡Qué bien!!! ¡¡¡Que bien!!! Y yo pensé: ¡¡¡y una mierda que bien!!! ¡¡¡Estoy fatal!!! ¡¡¡Fatal!! ¡¡¡Fatal!! Después de esa semana agarré una infección de pecho y he estado sin trabajar una semana. Estoy de acuerdo con mi terapeuta que necesito unos días para mí, para cuidarme y darme mimos. Cuándo voy a parar de sacar mierda no lo sé, porque acabo de empezar y creo que hay toneladas de cosas que llorar y no sé si las voy poder llorar. Es difícil abrir las puertas del dolor para que este salga. Cuando el miedo sale, es como un ciclón que arrasa con todo y desde ahí hay que empezar a construir de nuevo…

Un beso, Isabel

Volver al listado de testimonios...

Subir...

Buscar con Google

¡Firma el libro de visitas!

 
 
© COPYRIGHT 2007 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS INOCENCIA INTERRUMPIDA