Testimonios de Sobrevivientes
| Título: |
No fue sólo mi huella |
| Autor(a): |
Marco |
| Fecha: |
9 de Junio de 2010 |
Queridos sobrevevivientes, corazones heridos, supervivientes de las mismas pesadillas,
Primero agradeceré a quien escribio a mi email y me dijo: Te entiendo, gracias porque dentro de ese eterno dolor, que a veces disfrazamos con sonrisas casi cínicas, son palabras que nos dan aún más fortaleza para seguir luchando contra un fantasma que nunca quisimos tener. ¡No! Nos lo instauraron a la fuerza, nos obligaron a vivir con él, para que nos atormentara por el resto de nuestras vidas. ¡Qué injusto! ¿Por qué lo perverso, la maldad misma, destruye la inocencia de un niño?¿Por qué nadie nos protegió? ¿Por qué esa maldad nos decía al oido q todo era normal? ¿Y la pelotita de trapo, esa q volvíamos una y otra vez a rearmar para pasar horas chuteando entre carcajadas de alegría dónde quedó? Sí, lo lograste, así como a la dulce niña, su peluche o muñequita, se la pudiste destrozar. Jamás, óyelo bien ¡jamas! pudimos conocer una infancia, una adolescencia ni una adultez. Es más, ni al menos nos dejas vivir una vejez, pues parecemos muy normales, hacemos lo que muchos, incluso reímos y lloramos por la emoción de una alegría, pero... esta esa sombra negra, el fantasma que alojaste inmisericorde en nuestras almas.
Seguramente ignoras cuánto daño nos causaste, claro, tú lo dísfrutaste y tal vez hoy incluso lo recuerdas y te exitas con tu maldad a lo pobre inocencia. Ahora me dirijo a ti ''querido'' hermano mayor, han pasado tantos años, lustros y con tanta ira me entero recién de una dura confesión, hace pocos días nada más. ¿Cómo pudiste cargar tanta maldad? Mi hermana más queridad, aquella que daba tanto cariño y solidaridad, esa bella mujer que después de una larga y penosa enfermedad dejó este mundo para partir a los brazos de Dios y que dejó por legado tres retoños, tres angelitos, ¿cómo pudiste dañar tambien a esa niña, tu sobrina, que como nunca necesitaba protección? Te juro que aún así, con todo el mal que has hecho, no tengo valentía de enfrentarte, de mirarte a los ojos, pues debo reconocer, me das miedo porque tú eres esa sombra negra, el fantasma de mis pesadillas y me aterrorizan los fantasmas. Pero tú,aunque increible parezca, me enseñaste algo, igual que ese vecino asqueroso me enseñó... ¡Nunca! y ¡nunca! óyelo, mis princesas, mis angeles que Dios me dio, estarán a tu alcance, no podrás tú ni ningún abominable ser traspasar la puerta de mi hogar, de ese pequeño paraíso fortificado que construí para ellas. Nada destruirá sus sueños ni derribará sus horizontes, valga mi vida por ello. Espero que esto sirva a todos, los amo.
Volver al listado de testimonios...
Subir...