Testimonios de Sobrevivientes
| Título: |
Mi Historia |
| Autor(a): |
Poli |
| Fecha: |
29 de Mayo de 2010 |
Tengo 48 años y fui abusada cuando niña (no sé con certeza a qué edad ni por cuánto tiempo), sólo sé que ciertamente me cambió la vida y aunque tuve esta historia olvidada por muchos años, finalmente afloró inundando mi vida de una mezcla de sentimientos; pena, rabia, vergüenza y otros que muchos ya conocemos. Mi historia ha sido dura, años tratando de entender, de sacar lecciones, de superar el pasado y nada, es como si las paredes se cayeran encima de mí una y otra vez. Cuando fui conciente de mi abuso, a raíz de un matrimonio también lleno de abuso, busqué apoyo en mi familia, pero solo encontré silencio y vacío. Nunca recordé quién me abusaba cuando niña, sólo trataba de entender cómo mi madre había permitido semejante barbaridad.
Viví por años el desamor de mi madre, cuyo orgullo tuvo que doblegarse pues finalmente la vida la obligó a aceptar mi cobijo y ayuda. Aún así jamás fue capaz de mostrar un poco de cariño hacia mí. Compartía mi casa, pero era una extraña en mi hogar, recibía todo mi apoyo y cariño y jamás fue capaz de un "te quiero" o un abrazo. Se enfermó y murió en mi casa, rodeada de cariño y cuidados. Sólo luego de su muerte mi mente corrió su velo y me hizo recordar algo terrible. ¡Quien me abusaba era mi madre! ¡Y permitía que otros hombres me abusaran...! Toda perversa, toda asquerosa, y yo, soñando con un abrazo suyo. ¡Qué ironía! Bueno, finalmente ha sido muy bueno ir "descubriendo" la verdad, pues es la única forma de sanarme. Además, por fin pude entender que mi sensación de no sentirme amada por mi madre no era producto de mi imaginación sino era algo brutalmente real. Ahora estoy en proceso de sacar todo. Una vez más, insisto en mirar una y otra vez al pasado para poder recuperar toda la historia y, por fin, empezar el camino de la reconstrucción.
Entretanto, fui madre de mis 2 tesoros. Sé lo que es ser madre y menos logro entender la indolencia y frialdad de quien me parió. Cargo con un fracaso matrimonial y un par de malas relaciones sentimentales que jamás funcionaron pues siempre me traté de relacionar desde el abuso. Hoy estoy sola hace muchos años, pero no pierdo la esperanza de alguna vez conocer a alguien que me ame, alguien a quien yo pueda amar sin miedo, sin fantasmas. Por ahora sólo aspiro a caminar de a poco, siempre adelante, y dejar atrás tanto dolor. Me conformaría con tener una amiga, pero ya me siento muy recompensada con haber encontrado este sitio donde hablamos el mismo idioma. Sin duda somos sobrevivientes, en lo personal, sin padre ni madre, igual fui capaz de sacar una buena carrera en la universidad que me ha permitido vivir con alguna tranquilidad y sacar adelante a mis dos hijos. Me siento orgullosa de mí, de mi fuerza. No puedo decir que me amo, porque mi autoestima aún permanece bajo tierra, pero confío en Dios que algún día miraré para atrás y veré que fue algo terrible, pero que empezó a quedar en el pasado. Quiero soñar con un abrazo cariñoso. Un beso grande para ti por tan linda iniciativa.
Volver al listado de testimonios...
Subir...