INOCENCIA INTERRUMPIDA
Mi historia de supervivencia al abuso sexual infantil
¡Denuncia el maltrato infantil en Chile!
 
Mi Historia (1a parte) Mi Historia (2a parte) Carta a Mi Agresor Carta a Mi Madre Después del Abuso Me Perdono... Yo Necesito... He Aprendido... Mis Agradecimientos
Definición del ASI Estadísticas Causas del ASI Consecuencias en los Niņos Mitos y Verdades Abuso Sexual en Chile
Abusos Intra y Extrafamiliares Familias Abusivas El Incesto Agresores
Reacciones al Abuso Autolesión Desórdenes Alimenticios Flashbacks Pesadillas PTSD Rabia Vergüenza
Terapia Proceso de Sanación Romper el Silencio Perdón, Dolor y Sufrimiento Palabras de Aliento Para Disfrutar el Día a Día... Ellas Sobrevivieron Testimonios de Sobrevivientes Películas Oraciones Para Sobrevivientes
Prevención del ASI Detección del ASI Las Primeras Intervenciones Resiliencia e Intervención Para los Servicios de Urgencia
de los Niños de las Sobrevivientes de Quien se Autolesiona
Material Para Sobrevivientes Enlaces Relacionados Bibliografía y Recursos Material Para Webmasters


Testimonios de Sobrevivientes

Título: La Puerta Cerrada
Autor(a): Gustavo
Fecha: 13 de Diciembre de 2007

Hola. Ya he contado parte de mi historia en visitantes. A partir de allí, me di cuenta que no solo fue bueno para mí, tambien por los comentarios que hicieron lo fue para algunos. Por eso quiero relatar mi historia y mi vida, por si lo que me sucedió le pueda servir a alguien.

Nací un 30 de Enero de 1968. Soy el menor de una gran familia, compuesta por 10 hijos, 5 mujeres y 5 varones. Por esas cosas de la vida, y como para que sirva de preámbulo, nací en la cocina de la casa donde alquilábamos, asistida mi madre por una vecina y mi papá, que me cortó el cordón. La cosa es que mi mamá perdio mucha sangre y a raíz de ello quedo muy mal, muy enferma de por vida. Cuento esto porque el hecho es que mi vieja casi siempre estaba internada, y es donde hubo un hueco, creo yo, para que pase lo que me sucedió.

La cosa es que nos mudamos a otra casa, más linda, mas grande. En la casa de enfrente, años después me enteré que se llamaban Konig, mi hermana era amiga de la hija de esta familia, después me enteré que tenían 2 hijos varones también. Desgraciadamente tengo amnesia, no puedo recordar "antes" ni "después", pero tengo claro la imagen, grabada a fuego. Me marcó, desgarró, me dejó tremendas heridas al alma y mente...

Me veo. Tendré entre 3 a 5 años, en una habitación. La puerta cerrada, dejándome a su total antojo, cual un objeto. La habitación con la luz del día que entraba por las rendijas de la ventana de madera que estaba cerrada. Había un espejo, creo, y cosas de peluquero, habían estantes en la pared, y muchas cosas en ellos. Casi en el medio de la habitación estaba. ¡Aquel sillón! Era un sillón de peluquero, de esos que se ponen los pies en una plataforma retractil, con apoya manos, de esos que giran, lo recuerdo color crema, o algo así, tapizado negro. También habían muchos frascos. Me ruerdo parado en la puerta, la que estaba cerrrada, la que dejó tras sí la inocencia, la paz de aquel niño ¡¡NOO!! de aquel bebé.

¿Cómo llegué allí? ¿Dónde estaban mis hermanos mayores...? Supongo que yo andaba con mi hermana porque mi mamá se sentiría mal, o estaba otra vez internada. Supongo que mi hermana, adolescente todavía, tendría en mente cosas más importantes que cuidar a su hermanito. ¡Cuando se es adolescente no se perciben bien las cosas! Me veo indefenso, con miedo, desprotegido. No recuerdo ni una de sus palabras, pero ahí esta él, lo percibo a través de la luz que entra por las rendijas de la ventana de madera, la cerrada. Me parece que tiene el pelo muy corto, rubio, de tez blanca, con un aspecto más bien del típico soldado alemán de la segunda guerra. Delgado, se me hace alto, aunque como era yo tan chico... Lo veo sentado, más bien recostado en el sillón. Me habla, me invita. Recuerdo la sensación de que lo hacía decidido, con insistencia, pero sin violencia. Ahí estaba,joven, supongo que de unos 19 ó 20 años, se me hace por su aspecto, aunque no veo su rostro con claridad. Esto me da mucha bronca. ¿Quién sos? Necesito saberlo...

Te veo en esa silla con tu miembro erecto, lo recuerdo como algo enorme ¿Sería porque era yo muy chico? Recuerdo que me hizo sentir más miedo. Nunca había visto la desnudez de un hombre. No recuerdo las palabras pero recuerdo que no me aliviaban para nada. Te miraba con miedo. Recuerdo el miedo... Seguramente me invitabas a practicarte sexo oral, y no quería, tenía miedo. Entonces te pusiste azúcar en tu pene, ¡¡¡fue horrible!!! A ún hoy, después de tantos años, tengo 39, siento el sabor del azúcar, los cristales como se derretían en mi boca, ese sabor nunca lo olvidaré. Recuerdo tus gemidos, tus espasmos, me agarraste fuerte de la nuca, sentías cómo me ahogaba, ¡¡¡ese sabor!!! No recuerdo todo, sólo imágenes aisladas, percibo el miedo, la repugnancia, repulsión, dolor cuando me metías tus enormes dedos, tenía terror, quería salir de allí. Me hiciste otras cosas, además, ¡pero basta! Ya es suficiente.

Gracias a vos he perdido todos los recuerdos de mi niñez, la mayoría de ellos los tengo formados por lo que mi hermano, un año y medio mas que yo, contó hasta el cansancio, me los apropié, hasta les puse imágenes, pero YO NO TENGO RECUERDOS. Gracias a vos,sufrí toda mi vida. Siempre ocultando lo que había en mi interior. Sintiéndome llevar un enorme secreto, un terrible secreto. Sintiéndome distinto, una persona rara, haciendo cosas de las que después me arrepentía. Me sentí todo el tiempo menos que los demás. Nunca pude mirar a los ojos a otra persona. Con miedo y un sentido de inferioridad a alguien con más edad que yo. A alguien que tenga autoridad. Nunca pude superar poder estar solo con otro hombre. ¿Qué me podría pasar? Yo mismo soy un hombre. Pero me ponía nervioso, todo el tiempo esquivo, pensando que él pensaría que soy presa fácil, que se podría aprovechar de mí, PENSAR QUE ENSEÑABA DEFENSA PERSONAL. Me hiciste sentir, vivir y pensar distinto. Hasta grande, y recién de casado, pude saber a ciencia cierta que no era homosexaul, no porque me gustaran los hombres, sino por lo incómodo que me ponía, por lo indefenso que me hacía estar a solas con uno. Gracias a vos tuve como compañía las pesadillas, pesadas, angustiantes, nítidas, vívidas, cargadas. ¿Cómo iría al cielo si yo era eso, si, aunque nadie lo notara, llevaba algo tan bajo, tan sucio y desagradable dentro mío? ¿Podré alguna vez estar con niños sin que me sienta incómodo? ¿Incómodo de qué? No sé. Tal vez siento que si alguien lo sabe, si alguien se entera, no me dejarían acercarme a sus hijos.

Quiero gritar que YO FUI LA VÍCTIMA. Por eso gracias, quien quiera que seas. Luego nos mudamos a una nueva casa, allí se manifestarían las primeras secuelas del abuso. Habré llegado a esa casa entre los 5 para los 6 porque casi de inmediato empecé 1ro inferior. Tengo vagos recuerdos de mi paso la escuela. En realidad, tengo graves problemas para retener los recuerdos a largo plazo. Recuerdo que sufría constantemente, que tenía miedo, que no quería estar ahí. Las veces que me escapaba del cole, tanto que un año no me pudieron calificar por inasistencia. Cuando pienso en la primaria, siento que tenía mucho miedo. Tengo como un flash, una vaga imagen, era pequeño he iba caminando por un pasillo de la escuela, alguien me llevaba, creo mi maestra, al gabinete psicológico, o algo así. ¿Por qué? ¿Qué había pasado? No lo sé... es todo lo que recuerdo por mi paso por la primaria. En el barrio es otra cosa. Luego sigo. Gustavo.

Volver al listado de testimonios...

Subir...

Buscar con Google

¡Firma el libro de visitas!

 
 
© COPYRIGHT 2007 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS INOCENCIA INTERRUMPIDA