Testimonios de Sobrevivientes
| Título: |
Cuando una madre te abandona |
| Autor(a): |
Inocencia |
| Fecha: |
18 de Junio de 2010 |
Antes que nada, gracias a la persona que hizo posible este espacio y muchas bendiciones a las personas que de alguna u otra forma han salido o están tratando de salir adelante. Mi historia es muy larga, pero debo contarla tal como es. Será leída completa por las personas que deban recibir este mensaje, esperando les ayude de alguna forma a lo que han vivido, han sufrido, han callado, no han querido ver y sobre todo a tratar de entender a veces a nuestros padres, tratar de entender a sus hijos, a perdonarlos y, ojo con esto, perdonar no significa justificar, dejar de estar enojados, o ni siquiera a volver a verlos. Y aclaro esto es sólo mi humilde opinión sin agraviar a nadie. Lo que más quisiera es que se grabaran en su mente, alma y cuerpo que no importa lo que hayan vivido, valen como seres humanos y eso nadie, absolutamente nadie se los puede quitar.
Mi madre viene de una familia disfuncional de12 hermanos. Me tuvo a la edad de 18 años aproximadamente y a mi abuela se le hizo muy fácil abrirle camino en una isla para que pudiera re-hacer su vida. A mí me dejaron con mi bisabuela de 70 y cacho de años y mi abuelo. Con ellos estuve de 3 meses de nacida hasta los 5 años. Son recuerdos hermosos en la mayoría y mi abuelo me decía que mi madre era el lucero más brilloso que se encontraba en el cielo y desde ahí me observaba.
Él tenía una hermana lic. en sociología, de una edad madura y dispone de nuestras vidas mi bisabuela y yo nos vamos a vivir con ella. Tengo un recuerdo de un tío que está al lado mío en la cama y se está masturbando. Edad mía: 5 años. Es lo único que recuerdo de eso. Mi tía me regaña mucho, me pega, me castiga. Un día le tomé 2 relojes y me dijo que eso era robar, me pegó y me encerró toda una noche en un cuarto de arriba como castigo, de tanto llorar me quedé dormida.
Después nos cambia de casa a una mejor con jardín, muy bonita pero sus maltratos van en aumento. De todos sus cinturones escogió uno de forma trenzada y siempre me dejó las piernas marcadas. Me insultaba diciéndome que era una idiota, estúpida, tarada, imbécil, botándome los libros en la cara porque yo no podía aprender. Por miedo lograba aprenderme los libros de memoria para contestárselos a ella aunque después me reprobaran. Eso no pasó con matemáticas, no podía razonar y eran puros golpes. Hoy por fin puedo decir que no sé sumar, restar, multiplicar o dividir. Mentalmente dependo por completo de la calculadora.
Me educó finalmente, me llevaba a conciertos de música clásica, etc. Tuvo sus momentos de ternura, pero fueron muy pocos. Mi bisabuela me daba un amor al que yo llamo consentimiento. Podía hacer lo que quería, pero bueno es una señora que ya creció hijos y nietos y estar con la bisnieta también está muy cañón. Aparte del miedo que le tenía a mi tía, empecé a odiarla por lo que me hacía. Un día me dijo “que te quede muy claro, yo no te tengo por lástima, no porque te quiera, si tu madre te quisiera te llevaría con ella, ella es feliz, tiene una pareja otro hijo y tu no le importas”. Recuerdo que me tragué mis lágrimas y le contesté que a mí me valía si mi mamá no me quería y que ella me iba a soportar hasta que yo tuviera 18 años. Juré que nadie volvería a lastimarme y no fue así. Después, pensé, era cierta para mí, donde estaban en una isla viviendo muy bien y yo en otro lado recibiendo el amor de otro tío. De este tío el más vago recuerdo es que estoy en posición de perrito y yo traigo un pantalón azul cielo donde él me está haciendo un acto sexual sin penetración. Lo volteo a ver y según yo le digo con los ojos que no me agrada. Edad aproximada: 7 u 8 años. Él me lleva 8 años y esto sucede cuando estaba en el seminario estudiando.
Posteriormente yo me enamoré de él y lo amaba según yo, jamás me penetró, sólo eran besos en la boca y caricias. Un día me dijo ya más grande, que él estaba conmigo porque cuando iba al seminario tenía sueños de que estaba con mi mamá. Clar que odié y odié a mi madre aún más y que yo estaba con él porque era una niña que necesita afecto y él me lo daba de esa forma. Yo se lo negaba rotundamente. Según yo lo amaba.
El crimen, pecado, falta, lo imperdonable o como quieran llamarlo fue cuando yo intenté que dos niños tuvieran relaciones, tan sólo porque yo quería ver qué era tener sexo, algo que yo no podía darle a mi tío. Él se enojaba mucho, porque según él sólo lo calentaba y no pasaba nada más pero yo no podía hacerlo. Todo esto que les cuento duró de los 7 a los 15 años. Los golpes y ofensas por parte de mi tía siguieron hasta que la tomé de los brazos y le dije que si volvía a pegarme se lo iba a regresar sin importarme su edad, el que fuera mi tío o el que me mantuviera.
La relación con mi madre siempre fue de juguetes, viajes a la isla, ropa, perfumes. Un odio más para mi vida fue cuando ellas se enteraron por los papás de los niños de lo que yo había intentado hacer. Sólo una vez y yo temblaba de miedo porque mi tía me iba a matar y si por poco lo logra pero se cansó.
Mi madre me vio como un monstruo y tomó su avió a su isla. Ni siquiera se enteró de la paliza. El padre de los niños le sugirió a mi tía que me llevaran a ver a un psicólogo. Jamás lo hizo. Pude haberme convertido en una verdadera asesina y les valió madres. Lo más irónico es que mi tía trabaja para la Secretaría de Educación Pública y era una fregona en su trabajo.
Con mi tía me entero de que al nacer yo nadie me quería, ni mi abuelo, ni mamá, ni abuela, ni ella, nadie… mi padre jamás supe quién fue, mi madre me decía un nombre otros me decían otro. Puras mentiras. En mi adolescencia al salir de con mi tía me voy a vivir con mi madre y obviamente nos llevamos bien. Ella quiere ponerme límites y yo me rebelo. Pierdo mi virginidad con un primo y accedo a tener relaciones con él porque me dice si no lo hacemos me voy con otra. Un tío antes ya me había roto el corazón, otro ya no, yo necesitaba mucho amor, lástima que siempre lo busqué en el lado equivocado.
Después el tío que me daba amor de niña según él se lo cuenta al esposo de su hermana más chica. Y él me lo pregunta, se lo niego, pero yo me sentí muy defraudada por el primero tío hermano de mi mamá y le di un beso a la mañana siguiente cuando él me buscó. El otro se enteró y lo dijo. No me reclamaron nada. Me fui de la casa de mi madre y me fui a vivir cerca de la casa de mi abuelo donde tenía una amiga que era hija de la que hoy es mi tía porque se casó con mi tío (el más grande de los hermanos de mi mamá) y a su vez esta tía es hija de la mamá con quien mi abuelo tuvo un hijo cuando estaba casado con mi abuela. Creo que la violó a la señora en sus borracheras. El punto es que aquí confundo libertad con libertinaje y me acuesto con cuanto hombre pasa por mi camino. Esto duró un año y me volví alcohólica por un año. Siempre busqué la forma de terminar con mi vida y odiaba a Dios porque no quería llevarme desde muy chica con mi tía. Iba a buscar pastillas a su cajón y me las tomaba según yo me iba a morir y jamás sucedió. Mi tío, el más grande, no soportaba ver en lo que su sobrina se estaba convirtiendo y no podía hacer nada. Ya no dejaba que nadie se acercara a mí a todo el mundo lo insultaba, lo alejaba de mí. Siempre grité mucho, sentía que nadie me escuchaba, sólo tenía mucho odio a todo.
Terminó llevándome a la isla mi tío con mentiras y llegué con mi abuela donde ella me regaló 5 años de hogar, familia, amor, atención, cuidados, todo lo que un día me negó me lo devolvió con creces. Fui muy feliz en este tiempo aunque al principio llegó mi segundo intento de suicidio bajo los efectos del alcohol y traté de cortarme con un cristal. Aquí el esposo de mi tía, la más chica, me buscaba siempre. Yo terminaba dándole un beso y me escapaba por miedo. Sólo que una noche me llevó a un terreno y me violó borracho… yo no podía pegarle, intentaba de que reaccionara y lo más cruel para mí fue sentir sus caricias, iban cargadas de una ternura no conocida por mí. Sus acosos duraron 11 años. En mis períodos en los que regresaba a México tuve relaciones con otros tíos y hubo uno más cañón que los otros. Una vez mi madre me preguntó si yo me acostaba con su primo con el que vivíamos. Le dije que no y no me creyó. Me dejó de hablar durante 3 días y yo le pedía que me lo dijera en frente de él. Nunca lo hizo y era verdad no me acostaba con él. Hasta después, mi relación se terminó con él cuando escuchó a mi mamá teniendo relaciones con él. Se me destrozó el alma por completo, lo amaba también y era lo peor que podía vivir compartir el mismo hombre con tu madre está cabrón. Me alejé de ahí, después me acosté con el primer tío de la infancia, con el esposo de mi tía más chica.
Cuando mi abuela murió poco tiempo después me vino una depresión donde terminé acostándome con una mujer y otro tío. Mi vida ha sido una mierda, me he acostado con 7 hombres de mi familia y los demás sin lazo de sangre en total 30 hombres y una mujer. En la más oscura de las depresiones donde ya no comía, no dormía, lloraba todo el tiempo, se me agitaba el corazón, voy a ver a un psiquiatra. Me receta Ritalin y me altera aún más. Decido tragarme todas las pastillas y vomito un poco, trato de contener lo que más puedo y a la mañana siguiente me llevan al hospital. Cuando abro los ojos me duele ver que sigo viva… ¿por qué me haces esto, Dios? ¿Por qué no me dejas ir? No soy feliz, soy una criminal, la peor de las mujeres, una mierda, una puta, no siento amor ni placer porque nunca había tenido un orgasmo con nadie y aparte soy la mujer más pendeja sobre la tierra. Me acuesto con hombres que no me pueden amar, son de mi familia y no puedo tener ni siquiera un noviazgo normal… ¿por qué me haces esto? ¿Por qué no me dejas empezar de nuevo? Te odio Dios. ¿Qué quieres de mí?
Logro medio salir de la depre a los 2 meses porque mi cuerpo no resiste más medicamentos y me enamoro de un trailero del cual tengo una hija. Me dejó y luego me casé con un hombre que me engañaba, que me humillaba por ser delgada, desde mi niñez subieron mi ego hasta más no poder diciéndome que era una niña hermosa, mujer hermosa, siempre muy bella, sí como no, belleza para mi era sinónimo de cama y de las miradas más asquerosas… Pero para este hombre no lo era más, me humilló tanto por ser delgada que bajé horriblemente en 4 meses hasta 45 kilos, yo siempre había pesado 54 kilos. Terminó esa relación.
En conclusión he visto a 7 psicólogos y les decía verdades a medias, no podía contarles la verdad completa. Hasta hoy con 36 años de vida, antes de cumplir los 36 decido darle un cambio a mi vida y ser feliz. Hoy tengo una pareja que me está ayudando en este proceso de crecimiento. A él le fue muy difícil aceptar mi vida, a él le desesperaba mucho el no tener intimidad, el que yo fuera fría, desapegada, gritona, controladora y todo lo demás. Y también me presionó mucho. Hoy estamos en tratamiento los dos. Mil disculpas pero no pude seguir contando es muy cansador para mí. El punto es como estoy saliendo, si gustas hacerlo adelante, aclaro debes estar con terapeuta también y tener un amigo o alguien que te apoye, porque es muy duro. Escribe en un cuaderno toda tu vida desde tu primer recuerdo hasta el día de hoy y sólo tienes 7 días para hacerlo. Di en voz alta a quien mencionaste en esa libreta por orden de aparición son las personas que más te han lastimado. Recuerda los nombres. Después arrancarás hoja por hoja y dirás perdono, libero, bendigo, me bendigo, me perdono es todo lo que me podían dar como seres humanos y es todo lo que yo les podía dar. Sigues repitiendo esto hasta que termines. Después utilizarás cualquiera de los 4 elementos: aire, tierra, fuego o agua. Yo utilicé el fuego y quemé todo eso mientras ardía dije perdono, libero, me perdono, me libero le digo adiós a todo ese dolor, polvo eres y en polvo te convertirás, todo regresa a donde pertenece.
Esta parte la hice con mi terapeuta Ana. Y con ayuda de mi tío, el más grande, y mi actual pareja y mi hija que ha sufrido el ver su madre distante, llorando, y con cambios de humor muy fuerte, ella también va a terapia. Tu siguiente ejercicio es hacer en una misma hoja por nombre lo siguiente: Al primer nombre que mencionaste vas a escribir tú fulanito de tal me hiciste esto y lo otro sin justificar aún así sean tus padres o quién sea. Después en esa misma hoja escribirás todo lo que tú les has hecho sin justificarte. Este ejercicio lo debes hacer con todos los nombres que mencionaste. Este ejercicio te abre bien los ojos de que te hicieron y de lo mucho que tú también los has lastimado. Aquí dejas de ser víctima. Aquí eres ya más conciente del daño de ambas partes por igual. Cuando termines harás lo mismo: utilizar alguno de los elementos y decirle adiós con las palabras que a ti te nazcan. Poco a poco verás un cierto alivio de tu parte. Ya no traerás esa carga en tus espaldas que has cargado durante tanto tiempo y que pesa demasiado.
Lo siguiente: si eres creyente o no busca a Dios y pídele perdón por el daño que has hecho para con todos sus hijos de él y pídele de corazón un nuevo cambio de vida, que te ayude a ser feliz, dile que perdonas de corazón a todos esos seres que te lastimaron, que te arrebataron tu inocencia y que deseas que esos seres encuentren su luz.
Después buscarás a la madre naturaleza y le agradecerás los amaneceres, las noches estrelladas, el viento en tu cara, la lluvia, la fruta, el aire que respiras, cada estación presente en tu vida. Porque ella siempre ha estado ahí, te olvidaste de verla, de apreciarla y a veces hasta de sentirla. Lo siguiente es buscar un lugar muy hermoso donde encuentres árboles, dependiendo de tu edad, es el número de árboles que escogerás. Buscarás a la niña(o) y lo abrazarás a través del árbol. Le dirás que lo amas y que lo perdonas, que es libre para ser feliz y lo besarás, le dirás que no es su culpa, lo liberarás de cada dolor.
Lo mismo harás con otro árbol en tu adolescencia, lo mismo con tu edad adulta, o incluso hasta en tu vejez. Lo más importante de este ejercicio es que te perdones por lo que te pasó, por lo que has hecho, por lo que estás haciendo. Esto no lo tienes que hacer si no quieres, yo lo hice, hablé con cada una de las personas vía telefónica y les dije te pido perdón por el daño que te haya hecho como hija, mujer, como ser humano. Tú en el fondo de tu corazón sabrás de qué te hablo y del mismo modo te perdono por el daño que me hiciste como madre, mujer y como ser humano. Hoy sé que es lo único que nos podíamos ofrecer. Sólo esas palabras, este es un ejercicio muy liberador y le das a reflexionar bastante a tus agresores en este punto no estás lista aún para hacerlo de frente y en mi caso a muchos de mis tíos ni siquiera los voy a volver a ver. Ni para aclarar, ni para nada. Me he dado cuenta que debo buscar mi curación y mi felicidad. Esta vez estoy primero, antes que ellos. Te abrirás con quien tú desees hacerlo. Mi tío más grande ya lo sabe, otra tía igual, saben mi vida completa y hoy pueden entenderme mejor.
Platiqué mi historia en un centro de ayuda para mujeres con violencia intrafamiliar. Hablaré con mis primas más jóvenes para ayudarlas. Hoy sé por mi tía que mi madre fue violada por su abuelo y padre, no la justifico para nada en abandonarme, pero hoy entiendo su frialdad y su desapego hacia mí por ser mujer y el que jamás me amó. Hoy sé que un tío fue violado aún no dice por quién, el del seminario pudo haber sido violado también. Otra primera fue violada, otra prima fue violada supuestamente por mi hermano en paz descanse. En mi familia hay muchas violaciones e incestos, el callarse es lo más duro, trae muchas consecuencias con el afecto a los demás y sobre todo con los hijos y relaciones de pareja.
Hoy puedo decirles reflejo o no le jodí la vida a dos niños también y espero de todo corazón hayan salido adelante. Y tampoco me justifico. No, no es justo para nadie y a cada uno de nosotros nos toca romper patrones de generaciones muy atrás o al menos a mí. Aún a pesar de todo lo equivocada de mi existencia he decidido perdonarme, he decidido ser feliz, he decidido darme una oportunidad. Siempre busqué ayuda, pero tenía vergüenza, miedo y mi autoestima a 30 metros bajo tierra. Agarré un billete de 1000 de mentira (simbólico), lo arrugué descargando todo mi odio, todo mi dolor, lo rompí y lo recogí pedazo por pedazo y lo pegué, cada arruga, cada rotura, cada parche jamás se olvidarán ni se borrarán. Ese es mi pasado, el más feo billete que puedas ver, pero sigue valiendo 1000 pesos. El hombre o la mujer que esté a tu lado debe saber la verdad de tu vida. Sólo aceptándote tal como eres podrá amarte y si se va es porque no te ama.
Tendrá que ir a terapia también para comprenderte, pero el amor sano todo lo puede. Jamás olvidarás, siempre va a existir por eso el perdón, que te libera y puedes construir una nueva vida. El perdón a los agresores es entender que son humanos y como tales cometemos los peores errores. Esto significa que estás en derecho de decirle que lo que te hizo no tiene madre, que jamás lo quieres volver a ver. Pero ya no lo vas a odiar. Porque odiar significa que aún te duele y la lección más grande que le puedes dar a tu agresor es que hoy eres una mujer u hombre maduro, fuerte, feliz y que a pesar de todo lo que te quitó sigues de pie.
Si hay una forma de medir al ser humano es por las veces que se ha levantado después de las caídas. Hay un libro muy bueno se llama “Reinventa tu Vida”. Agradezco y me despido de ustedes con lo siguiente: Que la paz profunda del inmenso mar permanezca en su corazón, espíritu y cabeza. Que la firmeza de la tierra los guíe a tomar buenas decisiones. Que la ligereza del aire los lleve a lugares de dicha, fortuna y amor. Que el ardor del fuego siempre avive la llama del deseo y la pasión en su corazón. Y sobre todo, que Dios los bendiga hoy y siempre a cada segundo de su existencia. Si alguien cree que yo pudiera ayudarla en algo con gusto lo haré.
Volver al listado de testimonios...
Subir...