Testimonios de Sobrevivientes
| Título: |
Mi Niñez Robada |
| Autor(a): |
Victoria |
| Fecha: |
3 de Enero de 2010 |
Es difícil empezar porque las heridas en realidad nunca cierran y mentalmente uno trata de pensar o crear que fue una ilusión o una pesadilla, pero llega la dura realidad y te golpea diciéndote una y otra vez que fue cierto, pasó y no se pudo hacer nada... actualmente tengo 26 años pero todo ocurrió cuando tenía 5 ó 6 años. La mente te protege pues la mía borró gran parte de este abuso, sólo sé que pasó algo porque mirando en restropectiva tengo un recuerdo donde estaba jugando con un niño y mi forma de jugar fue taparme la cara acostada y abrir mis piernas. La mama del niño se dio cuenta y ahí me di cuenta que era algo malo, dónde yo aprendí eso pregunto...
Bueno pasaron dos años, yo tenía 8 años y mi madre falleció. Quedé sola con mi padrastro y hermano. Es de verdad difícil armar este rompecabezas ya que son imágenes que hay que ordenar y dolorosas a la vez. Sin mi madre fue duro crecer y mi padrastro nos golpeba pero a mí en las noches me tocaba vaginalmete. Era tan fastidioso yo lo que hacía era tratar de cerrar mis piernas le decía que no pero no paraba y así fue durante varios años aunque en mi mente parecía como un disco en blanco, ni pensaba ni opinaba como si estuviera bloqueda. Mi padrastro nos llevaba mucho donde su hermano. Era un hombre ya mayor, yo tenía 7 años, él era muy atento conmigo y mi hermano un día en la cocina de su casa me dijo voy a enseñarte un juego pero que tenía que ser secreto. Empezó a tocarme de la misma forma que mi padre, me introducía su dedo en mi vagina pero no pudo completamente, yo sentía un ardor horrible, le decía pero él me decía que abriera más las piernas. De ahí me bloqueo y no recuerdo más. Fueron varias veces que sus sucias manos tocaron mi cuerpo. Un día iba por la calle y nos vio a mi hermano y a mi. A él le mandó a hacer un mandado y a mí me metió en su casa, me llevó otra vez a la cocina, esta vez me recostó contra la pared, me bajó el pantalón y él sacó su pene enorme.
Yo sólo me volvía a bloquear, no decía nada, no sentía nada, él me restregaba su pene y decía palabras las cuales no recuerdo. Empezó a masturbarse delante mío hasta que eyaculó. En ese mismo instante llegó mi hermano el cual era mayor por un año, me agarro de la mano y me sacó de ahí. Yo posterior a eso trataba de que él no me viera, pero él vivía a media cuadra. Me refugié en mi casa pero ahí tambien estaba otro abusador, el cual actuaba como si ese abuso constante era algo normal...
Pasó otro año y ya tenía 9 años. En mi mente todavía no entendía lo ocurrido pero mi conducta cambió. Era cerrada, tímida, me vestía mal, pensaba que era la persona más horrible. Me refugié en mis amigos y primos. Grave error, no sé si mi mente era inmadura pero volví a caer. Uno de mis primos tenía como 15 años, empezó a tocarme. Por una parte me sentí querida, pensaba que era fea, que nadie me quería y al ver que él quería algo de mí permití que me tocara hasta que él me penetró, pero igual seguía sin sentir nada ni dolor ni placer, es como si yo me trasportara fuera de mi cuerpo. Pasaron dos años y no quise que él me siguiera tocando, pero empezó a obligarme a chantajearme que si no aceptaba les decía a todos los del barrio, incluyendo a mi padrastro que yo tenía relaciones sexuales con él. Así lo llamaba él pero para mí era un tormento dejar usar mi cuerpo una y otra vez más hasta mis 14 años, por evitar la humillación y el sólo pensar que mi padrastro se iba a enterar me aterrorizaba .
Empecé a esconderme y así no tuvo chance de volverme a tocar pero como mi hermano sabía todo ahora era él que me chantajeaba por peleas y él dos años más tarde, casi a mis 17, dijo la verdad. Pensé que la verdad me liberaría pero fue mi perdición. La policía llegó y lo apresó aunque lo arrestaron dos días y lo soltaron, porque el delito fue hace tiempo, cosas de niños. Qué tal, pero todo el barrio se enteró pero a medias porque nunca supieron que el abuso fue a mis 9 años si no que piensan que fue a los 17 años. Se escuchaban los chismes que era yo quien lo había buscado a él, que él era un pan de Dios. Fui abusada durante tantos años y ahora era la mirada de la gente que me violaba otra vez. Empecé a tenerles odio a todos y nuevamente mi casa era mi refugio, los libros y una amiga la cual sabe mi historia, aunque nunca he contado todo como lo he hecho aquí.
Es triste sentirse solo culpable buscando una razón el por qué le pasan esas cosas a uno a un sin fin de mujeres como pueden si quiera arrebatarle de golpe una niñez. Durante años he sentido envidia de esas niñas, las cuales tuvieron padres amorosos que les leían cuentos y vigilaban sus sueños para que nada malo les pase... Como estaba sola tuve que armarme de valor cada día para enfrentar a mis abusadores: mi padre, mi tío, mi primo, sino que también a los vecinos que sólo me miraban para criticar. Me prometí a mí misma no dejarme hundir. Fui a la universidad, me gradué de licenciada en enfermería y actualmente vivo con mi pareja, la cual es mi primera desde los catorce años. Con él conocí los orgasmos, aunque a veces se me hace difícil y me siento mal por no contarle la verdad, pero no quiero que me mire con lástima o me deje de querer. Para las que pasaron por un abuso sólo nos queda esperar a olvidar, sanar, ser felices sin la culpa, sin ser juzgadas por la sociedad o los familiares. Al leer sus historias me hizo ver que no estaba sola pero a la vez me dio tristeza porque esto no debería de pasar a ninguna niña o niño y la trisite realidad es otra, pasa muy a menudo.
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